El podcast Literachula del colegio público Los Califas de Córdoba ha dedicado su último episodio a Invisible, de Eloy Moreno. Es un libro sobre el acoso escolar. Y sobre algo que incomoda bastante: la gente que mira, sabe que algo pasa y no hace nada.
Leerlo y hablarlo sin adornos
El episodio forma parte de Radio Califas, un podcast hecho por alumnos de primaria del CEIP Los Califas. Lo dirige Raúl Muñoz y se nota que no es una actividad puesta ahí, para quedar bien.
Los niños hablan de Invisible después de participar en un encuentro virtual con Eloy Moreno, junto a muchos otros colegios. Cuentan lo que les llamó la atención. También lo que entendieron. Y algunas cosas que, por lo visto, se les quedaron dando vueltas en la cabeza.
El punto fuerte de esta iniciativa no es solo el libro. Es escucharlos hablar de él. Porque se dan cuenta de algo que a veces los adultos rodeamos demasiado: el acoso no es solo de quien pega, insulta o aparta. También son responsables quienes lo ven y siguen como si nada.
Y que eso lo digan alumnos de primaria tiene muchas más importancia.
Un colegio que no pasa de puntillas
El podcast Literachula funciona porque no intenta parecer más importante de lo que es. Hay niños leyendo, comentando, equivocándose quizá un poco, buscando palabras. Eso ya vale todo el trabajo que hacen.
También cuentan una cosa de Eloy Moreno: que no puso nombres reales a los personajes, y tiene mucho sentido. Así cualquiera puede entrar en la historia. Nadie queda fuera. Nadie puede decir: esto no va conmigo.
Este tipo de trabajos sirven por eso. Porque la literatura en estos casos deja de ser una ficha, una nota, una tarea obligatoria para entregar. Sirve para hablar de lo que pasa en los patios, en las clases, en los pasillos. De esos momentos en los que alguien tendría que hacer algo y muchas veces no lo hace.
Orgullo, así de simple
El CEIP Los Califas lleva tiempo haciendo las cosas muy bien y no lo digo por decir. Se nota en actividades como esta, pero también en la manera de entender la escuela.
A mí, como padre, me alegra que mi hija estudie en este centro, en la escuela pública. Me deja más tranquilo. Creo que cuando llegue el salto a secundaria irá mejor preparada, con más herramientas. Y no hablo solo de los libros.
Porque un colegio también enseña esas otras que no siempre aparecen en los papeles. Cómo mirar a los demás. Cómo escuchar. Cómo no apartar la cara cuando algo duele cerca.
A veces un colegio se entiende mejor en estas cosas pequeñas, que en cualquier cartel de la entrada.
Puedes escuchar el episodio aquí: